La aplicación del vendaje neuromuscular tiene siempre unas pautas fijas:

 

  • Piel sin vello, sin grasa, seca y limpia.
    Si anteriormente a la colocación del vendaje la persona ha practicado deporte, está sudada o hemos realizado algún tratamiento manual que conlleve la utilización de cremas o lociones,  tenemos que secar perfectamente la piel y en el caso de que exista mucho vello lo ideal es depilar, el éxito y duración del vendaje aumenta considerablemente aplicando está serie de consejos.

  • Medir la longitud de la venda antes de cortarlo poniendo el músculo en tensión.Para las aplicaciones musculares de origen a inserción:  más 2cm para cada extremo como mínimo.

  • Redondear las puntas de la venda.
    Las puntas redondeadas aseguran una mayor durabilidad en cuanto al roce con la ropa en el día a día y además concentra la fuerza en la propia venda aplicando como dice la máxima asiática del Feng Shui : “la energía se escapa por las esquinas”.

  • Rasgar el papel de protección por la mitad para no tocar las puntas y así asegurarnos un mejor pegado de las mismas.

  • Los anclajes o extremos de la venda son siempre colocados sin estirar, sea cual sea, la técnica utilizada.

  • Frotar con los dedos suavemente la venda una vez colocada, así el calor activará el pegado y éste será más duradero.

  • Sólo pegamos la venda una vez, si calculamos mal la medida, utilizar venda nueva.

  • Los primeros 15 minutos suelen ser de una sensación extraña, después desaparece dicha sensación para pasar a ser agradable o indiferente.
  • Si la sensación es desagradable desde el principio y no varía ( síntomas vagales que no desaparecen) retirar la venda definitivamente.
  • No dar excesiva tensión a la venda en pacientes con posibles alteraciones en la sensibilidad de la piel (ancianos, niños, encamados,...) para evitar rozaduras o irritaciones de la piel que creen el efecto contrario al que buscamos. En general ante la duda es preferible no dar demasiada tensión.

 

Cross taping práctico - Txema Aguirre